Desde el primer año de legislatura bajo el gobierno de Trump, ha sido una constante la búsqueda de objetivos a largo plazo, como si la intención de su campaña fuera la de ser reelegido en las siguientes elecciones. No podemos negar que han sido muchos y variados los movimientos de dicho gobierno durante todo su mandato, pero tampoco podemos ignorar que las perspectivas se han visto siempre acotadas bajo una telúrica insinuación de que todos los esfuerzos hechos hasta la fecha acabarían por diluirse en el caso de una posible derrota en su reelección. El caso es que de una forma u otra, hemos llegado a ese momento de la historia. Pero que por mucho que se nos intente vender una nueva victoria en esta lucha del bien contra el mal, seguimos en la misma disyuntiva, dejando en la boca de todos los ciudadanos, ese sabor agridulce que ya se nos ha vuelto algo habitual en nuestras vidas. La pregunta que nos lleva corroyendo en la mente de buena parte de la sociedad, por mucho que no queramos d...
Juan Pedro Glez. Hdez.