Ir al contenido principal

La geometría como visión

La utilización de números y símbolos para modelar, predecir y manipular la realidad son una forma muy poderosa de alquimia. El dominio de estas habilidades no implica necesariamente sabiduría o artes adivinatorias. La proliferación de la tecnología, la obsesión por la cantidad y el beneficio inmediato han hecho de este arte en la actualidad una mera herramienta para objetivos puramente económicos o sensacionalistas, olvidando la enorme fuerza que posee este arte. Las herramientas matemáticas han posibilitado la percepción de la unidad en áreas que aparentemente se tomaban como independientes. Conceptos como la luz y la electricidad eran en el pasado conceptos sin relación, que en la actualidad se entienden como términos de la teoría de los campos electromagnéticos.
London City Hall (Inglaterra)
El conocimiento del área y el perímetro de las figuras bidimensionales es básico para entender este universo. Recordemos que el área es el espacio dentro de una figura y el perímetro es la distancia alrededor.

En un triangulo rectángulo se cumple el teorema de Pitágoras, en el que el cuadrado de la hipotenusa (el lado opuesto al ángulo recto) es igual a la suma de los cuadrados de los otros dos lados.
a²+b²=c²
O lo que es lo mismo.
c=√a²+b²
La suma de los ángulos internos de un triangulo son 180º o π radianes.
El perímetro es P=a+b+c

En un circulo, el radio es r y el diámetro es d=2r.
El perímetro o circunferencia es 2πr = πd
El area es π2² donde π = 3,1415926

En el rectángulo el area es ab
El perímetro es 2a+2b

En un paralelogramo el área es bh donde h seria la altura relativa a uno de sus lados.
El perímetro sería 2a+2b

Para un trapecio el área seria ½h(a+b)
Y el perímetro a+b+h (cscα + cscβ)

En un polígono regular (N-gono regular)
El área sería ¼nb² cot (180º/n)
Y el perímetro nb
En este caso los lados y ángulos internos son todos iguales.

Entradas populares de este blog

Los experimentos de Wilder Penfield

Durante la década de los años 30, el neurocirujano Wilder Penfield realizó una serie de estudios para determinar hasta que punto la mente estaba situada en el cerebro. A través de la estimulación eléctrica de diversas partes del encéfalo, como por ejemplo las áreas visuales o auditivas, descubrió que el paciente tenía alucinaciones. Y cuando estimulaba un área motriz, el paciente movía una extremidad. Lo curioso del caso es que, las personas al ser interrogadas, eran plenamente conscientes de los estímulos. Y todas afirmaban que aunque las respuestas no eran voluntarias, habían sentido una fuerza exterior que los obligaba a reaccionar así. Wilder Penfield Cuando los estímulos eléctricos se producían en el lóbulo temporal, que es donde se almacenan los recuerdos, los pacientes parecían revivir escenas del pasado, experimentando las sensaciones y pensamientos asociados a ellos. Parece ser con esto que nuestro cerebro se comporta como un disco duro que es capaz de almacenar todas las...

Pasado y futuro de la biblioteca de Alejandría

La antigua biblioteca de Alejandría fue fundada en el 294 a.J.C. por el faraón Ptolomeo I , el cual se sentía profundamente inspirado por los templos que desde tiempos remotos disponían de su propia biblioteca mágica en la que conservaban las obras necesarias para las prácticas rituales y la enseñanza esotérica con los que se aseguraban la conservación de las tradiciones. Esta idea generó el proyecto de centralizar todos los libros en un solo lugar que le aseguraba el dominio de un país que había sido conquistado por el foráneo Alejandro Magno . Es probable que las raíces profundamente griegas de Ptolomeo le llevaran a decidir añadir a la gran biblioteca no sólo todos los libros de carácter mágico y esotérico de Egipto, sino de cualquier libro o categoría, haciendo copias de todo lo que era confiscado en los barcos que llegaban a puerto, haciendo de esta biblioteca el mayor depósito de obras griegas, tratados alquímicos, mágicos y esotéricos de la historia antigua. En ella se llegaro...

Pensar en el mundo

  No todos los días me levanto con la misma ilusión por compartir este espacio vital con el resto de mis congéneres. Me es complicado en momentos así el encontrar un vínculo similar con las personas y vecinos con los que convivo. En momentos así es cuando más le pido a Dios que me llene de compasión y amor para no caer en la desgracia del desprecio y el odio. Pero también es probable, y es algo que puedo confirmar después de todos mis años de estudio, que vivimos en una de las épocas más miserables de nuestra historia. Desde luego que hemos pasado por épocas en las que el ser humano se ha comportado peor que los animales, haciendo uso de una agresividad y crueldad qué pocas veces podemos ver reflejada en la naturaleza. Pero sin duda ese momento como este cuando disfrutando de las posibilidades que tenemos para adquirir conocimiento, nos dedicamos a la labor más vulgares y despreciable que solo el vicio, la tosquedad y la vulgaridad las han degradado a virtud. No quiero que estas pa...